La cera permite recuperar la protección y la impermeabilidad de las prendas enceradas, prolongando su vida útil y devolviéndoles su aspecto y protección original.
Con el uso y el paso del tiempo, las prendas enceradas pueden perder parte de su cera, especialmente en las zonas de mayor desgaste. El reencerado ayuda a renovar esa protección y mantener la prenda preparada para acompañarte por mucho tiempo.
¿Cómo encerar tu prenda?
1. Limpiar la prenda
Antes de aplicar la cera, eliminá el polvo y la suciedad con una esponja o paño suave humedecido con agua fría. No utilices jabón ni detergentes.
Dejá la prenda a temperatura ambiente y prestá especial atención a las costuras, pliegues y zonas de mayor uso.
2. Preparar la cera
Colocá la lata de cera dentro de un recipiente con agua caliente hasta que la cera se ablande y tome una consistencia suave.
3. Aplicar
Con una esponja o paño limpio, aplicá una capa fina y uniforme sobre toda la superficie de la prenda.
Insistí especialmente en las costuras, pliegues y zonas que se encuentren más secas o desgastadas.
Evitá aplicar cera sobre el forro, el interior de los bolsillos y las partes de tela que no sean enceradas.
4. Dejar secar
Colgá la prenda en un lugar cálido y dejala secar completamente durante la noche.
Como ayuda adicional, podés utilizar un secador de pelo en temperatura baja, manteniéndolo en movimiento para distribuir la cera de manera uniforme.
Importante: no utilices la prenda inmediatamente después de encerarla. La cera necesita tiempo para asentarse y secar correctamente.
Un cuidado que prolonga su vida útil
El reencerado periódico ayuda a mantener las prendas protegidas frente al agua y el desgaste, para que puedan seguir acompañándote durante años.



